La carta de Sarah Hale y la Proclamación de Thanksgiving de Lincoln

Sarah Hale

En octubre de 1863, el esfuerzo de quince años de Sarah J. Hale se hizo realidad cuando se reconoció nacionalmente el último jueves de noviembre como Thanksgiving.  En medio de la Guerra Civil, Lincoln emitió una proclamación en respuesta a la carta de la Sra. Hale.  Se refiere a ella muchas veces como la Madrina de Thanksgiving.

Cuando se reúnen los amigos y familias americanos en Thanksgiving, deben darle gracias a la Sra. Hale por sus esfuerzos.  A continuación está su carta, seguida de la proclamación de Lincoln.

 

De Sarah J. Hale a Abraham Lincoln

Filadelfia, 28 de septiembre, 1863

Señor—

Permítame, como Editora del “Libro de la dama,” pedir unos minutos de su tiempo valioso, mientras le presento un tema de mucho interés e importancia a mí y – me imagino – incluso al Presidente de nuestra República.  Este tema es establecer como Festival de la Unión, nacional y fijo, el día de nuestro Thanksgiving anual. 

Es muy probable que usted haya observado que, durante unos años, ha aumentado el interés en nuestra tierra en tener el Thanksgiving el mismo día, en todos los Estados; ahora necesita reconocimiento nacional y fijación acreditada para convertirse permanentemente en un costumbre e institución americana. 

Incluyo tres cartas (son fáciles de leer por ser imprimidas) que muestran claramente la idea y su progreso y que también demuestran la popularidad de la idea.

Durante los últimos quince años, he propuesto esta idea en el “Libro de la dama,” y he puesto los papeles ante los gobernadores de todos los Estados y Territorios – además, los he mandado a nuestros Ministerios en el extranjero, y nuestros Misionarios a los paganos – y los comandantes de la Marina.  He recibido una aprobación muy amable y uniforme de los receptores.  Incluyo dos de las cartas, una del Gobernador (ahora General) Banks y la otra del Gobernador Morgan; los dos señores, como usted verá, han ayudado noblemente en ocasionar el deseado Thanksgiving.

Pero descubro que existen obstáculos imposibles de superar sin ayuda legislativa – que cada Estado, por estatuto, obligue al Gobernador a designar el último jueves de noviembre, anualmente, como el Día de Thanksgiving; — o, porque requeriría años realizarlo de esta manera, se me ha ocurrido que una proclamación del Presidente de los Estados Unidos sería el modo de nombramiento nacional mejor, más seguro y más apropiado.

He escrito a mi amigo, el Hon. Wm. H. Seward, y he pedido que él consultara con el Presidente Lincoln sobre este tema porque el Presidente de los Estados Unidos tiene el poder de nombramientos en el Distrito de Columbia y los Territorios; además en el Ejército y la Marina y para todos los ciudadanos americanos en el extranjero que reclaman protección de la bandera de EU — ¿no podría él, como derecho y deber, emitir una proclamación de un Día de Thanksgiving Nacional para todas las clases de personas mencionadas más arriba?  Y, ¿no sería apropiado y patriótico que él solicitara a los Gobernadores, invitándolos a unirse en emitir proclamaciones del último jueves de noviembre como el Día de Thanksgiving para la gente de cada Estado? De este modo se establece el gran Festival de la Unión de América.

El propósito de esta carta es rogarle al Presidente Lincoln a emitir su Proclamación, designando el último jueves de noviembre (el día 26, este año) como el Thanksgiving Nacional para todas las clases de personas en el Gobierno Nacional y recomendando este Thanksgiving de la Unión a cada Ejecutivo de Estado; por consiguiente, por el ejemplo y acción nobles del Presidente de los Estados Unidos, se aseguran para siempre la permanencia y unidad de nuestro Gran Festival Americano de Thanksgiving.

Sería necesaria una proclamación inmediata para llegar a todos los Estados en la temporada de los nombramientos de Estado y para anticipar los nombramientos tempranos por Gobernadores.

Perdóneme la libertad que he tomado

Con un profundo respeto

Sinceramente

Sarah Josepha Hale,

Editora del “Libro de la dama”

Abraham Lincoln

La Proclamación de Thanksgiving de Abraham Lincoln

Washington, D.C.

3 de octubre, 1863

Del Presidente de los Estados Unidos de América.

                        Una Proclamación.

El año que va terminando se ha llenado de muchas bendiciones de provisión y salud.  Se han agregado a esta abundancia – la cual gozamos con tanta regularidad que olvidamos la fuente de donde viene – otras bendiciones tan extraordinarias que penetran y ablandan el corazón, incluso los que normalmente no reconocen la providencia atenta de Dios Todopoderoso. En medio de una guerra civil sin igual de magnitud ni severidad, la cual parece invitar y provocar a veces la agresión de Estados extranjeros, se ha preservado la paz con todas naciones, se ha mantenido el orden, se han respetado y obedecido todas las leyes, y la harmonía ha prevalecido en todo lugar menos en el campo de conflicto militar. Los desvíos necesarios de dinero y fuerza de los campos de la industria pacífica a la defensa nacional no han parado ni el arado, ni la lanzadera, ni el barco; el hacha ha extendido las fronteras de nuestros asentamientos y las minas, tanto las de hierro y carbón como las de metales preciosos, han producido más abundantemente que antes. La población ha crecido, aparte de la pérdida que resulta de la guerra; y el país, alegrándose en la consciencia de la fuerza y el vigor aumentados, se permite esperar más años de un gran aumento de libertad. No ha resultado todo esto de ninguna voluntad humana ni mano mortal.  Son los regalos benévolos de Dios Altísimo, quien, aunque enojado por nuestros pecados, ha recordado la merced.  Me parece apropiado que todo el Pueblo Americano reconozca esto con reverencia y gratitud.  Por eso, invito a todos los ciudadanos en todas partes de los Estados Unidos, junto con los en alta mar y los que pasan una temporada en tierras extranjeras, a distinguir y observar el último jueves del próximo noviembre, como un día de Agradecimiento (Thanksgiving) y Alabanza a nuestro Padre benévolo quien reside en el cielo. Y les recomiendo, mientras le dan las gracias merecidas por estas liberaciones y bendiciones, y con contrición humilde por nuestra perversidad y desobediencia nacionales, que también intercedan por las viudas, los huérfanos, y los dolientes de este lamentable conflicto civil en que estamos metidos, y que rueguen que la Mano Todopoderosa cure las heridas de la nación y la restaure al placer entero de la paz, harmonía, tranquilidad y Unión, tan pronto como coincida con los propósitos Divinos.

En fe de lo cual, firmo en este tercer día de octubre del año de Nuestro Señor mil ochocientos sesenta y tres, y el octogésimo octavo de la Independencia de los Estados Unidos, en la Ciudad de Washington.

Del Presidente: Abraham Lincoln

Para leer esta historia en Inglés clic aquí:
Sarah Hale’s Letter and Lincoln’s Thanksgiving Proclamation 

1Comentario